Los neo enciclopedistas cibernéticos una realidad latente del nuevo milenio

El campo de aplicación de la presente propuesta es muy extenso y la exhortación en concreto invita a rehacer o redirigir los esfuerzos de una parte de la comunidad informática mundial, en una reacción revolucionaria que se dedique a reconfigurar desde Sistemas Operativos con protocolos y compiladores propios, consistentes, robustos, sólidos y compatibles con los existentes, dotados de gran seguridad incluso para firmar y encriptar todo tipo de información, que con las características más completas que brindan plataformas como Linux o Java, así como todas las herramientas actuales, que nos sitúen en la frontera tecnológica mundial. Apostando más por la multiplicidad de plataformas que por su unificación. Comunidad que ayude a mantener y proteger la red de servidores y proveedores de servicios de internet o sus sucesores.

Es una transgresión fundamentada en el conocimiento de los déficits del sistema actual, así como en las posibilidades reales de superarlos, tomando como punto de partida las evidencias y posibilidades que nos da la propia revolución científico-tecnológica actual. Lo que implicaría reconducir gastos de los sectores público y privado, más que desarrollar o generar nuevas partidas presupuestarias, sin que ello signifique descuidar los campos de investigación y desarrollo en que se trabaja actualmente tanto en áreas computacionales como sociales, sanitarias, políticas o de gestión pública en observación, consideración y respeto con la naturaleza sino paralelamente.

Bajo este paraguas se pretende alejarse de lo que se ha dado en llamar síndrome de la deficiencia inmunológica tecnológica (SDIT), que se postula como enfermedad surgida a finales del siglo XX y que ataca a cualquier organización privada o pública del tamaño que sea, síndrome que vulnera tanto a países como a compañías que no prevén los cambios que provocan la “tecnología de la información al generar mercados más veloces, abiertos y complejos”, pues daña cuando un país o compañía contiene una “relativa inhabilidad para mejorar la productividad, los salarios, el nivel de vida, el uso de los conocimientos y la competitividad, a la vez que se vuelven demasiado lentos para reaccionar ante los desafíos del mundo veloz”. [1]

Ante este SDIT la vacuna sugerida no es más que la democratización de la información y la desconcentración del poder, permitiendo que los que producen o manejan información la conviertan en conocimiento, generando así en las sociedades una mayor interacción y capacidad de innovación dada una nueva escala de productividad basada principalmente en esta tecnología de la información.

Con la finalidad de poseer sistemas surgidos de nuestras propias realidades y que se adapten mejor a nuestras problemáticas, necesidades particulares e identitarias; etopeyas[2] y prosopografía[3], dando un salto sustantivo hacia una cultura computacional libre de vicios e inconsistencias ajenas, aplicando las ontologías, la lógica difusa, las redes neuronales y todas las escuelas y técnicas que puedan aportar mejoría en las tareas. Se trata simplemente de trabajar conjuntamente con una visión de conjunto, al límite de la frontera tecnológica por y para nuestra evolución. Invitando a formar parte de esta comunidad, a la ya existente, incluyendo a las facultades específicas nacionales de los distintos países para aunar esfuerzos coordinadamente, sin protagonismos ni imposiciones superfluas o que deformen el sentido y fines de esta obra.


[1]  Grinberg, Gabriel: “El síndrome de deficiencia tecnológica”, Revista Nexos, N° 281, México, mayo 2001.

[2]  Es un recurso retórico que consiste en la descripción del carácter, las acciones, las costumbres y demás aspectos intrínsecos que determinan la personalidad de un individuo. Así, la etopeya es la descripción por medio de la cual se da a conocer el conjunto de características internas (psicológicas, morales, espirituales) de un personaje o grupo de ellos.

[3]  Es el estudio de las características comunes a un grupo de personas, buscando en su origen social, regional y familiar, en su educación formal e informal, su posición económica, los elementos que los unifican y nos permiten entenderlos como grupo.

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